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DEPARTAMENTO DE AGRICULTURA DE LOS ESTADOS UNIDOS
Servicio de Alimentos, Nutrición y para Consumidores
Declaración de Kate Houston, Subsecretaria Adjunta del
Servicio de Alimentos, Nutrición y para Consumidores
Ante el Comité de Educación y Trabajo de la Cámara de Representantes
9 de julio de 2008
Buenos días, Sr. Presidente y Miembros del Comité, soy Kate Houston,
Subsecretaria Adjunta del Servicio de Alimentos, Nutrición y para Consumidores (FNCS,
por sus siglas en inglés) del Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA,
por sus siglas en inglés). Gracias por brindarme la oportunidad de estar aquí
presente esta mañana para hablar del impacto que tiene el incremento del costo
de los alimentos sobre los Programas Federales de Nutrición Infantil.
El Servicio de Alimentos y Nutrición (FNS) del USDA se encarga de administrar 15
programas federales de asistencia nutricional que constituyen la primera línea
de defensa del país contra el hambre y benefician a uno de cada cinco
norteamericanos por año. En épocas difíciles desde el punto de vista económico,
nuestros programas proporcionan asistencia nutricional a los individuos y los
hogares. Los Programas de Nutrición Infantil cumplen una función vital en la red
federal de seguridad nutricional.
Esta Administración continúa demostrando un sólido compromiso con los programas
de asistencia nutricional. Desde 2001, los fondos destinados a los programas de
asistencia nutricional se incrementaron más del 76 por ciento y llegaron a
$60.100 millones en el año fiscal 2008, lo que representa más de la mitad del
presupuesto anual del USDA. En el año fiscal 2009, el presupuesto del presidente
solicitó $14.500 millones para los Programas de Nutrición Infantil.
Los programas de comidas escolares son la piedra fundamental de nuestros
Programas de Nutrición Infantil.
Cada día escolar, el Programa Nacional de Almuerzos Escolares (NSLP, por sus
siglas en inglés) y el Programa de Desayuno Escolar (SBP, por sus siglas en
inglés) atienden a más de 31 millones de alumnos de todas las clases económicas
con comidas sanas y bien equilibradas que respetan las Pautas Alimenticias para
los Norteamericanos. Los programas de comidas escolares fortalecen nuestro país
protegiendo la salud y el bienestar de nuestros hijos.
Los programas de comidas escolares se financian mayormente con reembolsos en
efectivo y donaciones de productos básicos del Gobierno Federal. La asistencia
recibida del Gobierno Federal para las comidas escolares es una importante
fuente de fondos, pero la idea no es que sea la única. La asistencia federal
constituye poco más de la mitad de los fondos recibidos por las autoridades
escolares de alimentos. El resto de los fondos proviene de los pagos efectuados
por los alumnos por las comidas pagas y a precio reducido, de los ingresos por
ventas a la carta y del financiamiento estatal y local.
En el contexto actual, el desafío que enfrenta el servicio de comidas escolares
es procurar sacar el máximo provecho posible de esos recursos en pos de servir
comidas escolares sanas. Hemos ayudado a las escuelas a aprovechar al máximo
toda la variedad de recursos con la que cuentan, y seguiremos ayudándolas.
Colaboramos con las autoridades estatales y escolares de servicio de alimentos
para promover el uso más eficaz de los fondos federales destinados a productos
básicos. Nuestra asistencia en productos básicos les permite a las escuelas
aprovechar el poder de compra de grandes volúmenes del Gobierno Federal, que a
menudo posibilita la compra de productos básicos a un precio unitario menor del
que pagaría una escuela si comprara el producto por su cuenta. Asimismo,
brindamos capacitación y asistencia técnica en compras y prácticas eficaces de
contratación para ayudar a las escuelas a conseguir productos y servicios de
calidad al costo más bajo.
Si bien puede que gran parte de lo que hablemos hoy gire en torno a la
asistencia federal destinada a las comidas escolares —y ahora pasaré a describir
cómo funciona el proceso de reembolsos federales—, cabe recordar que dicha
asistencia es sólo uno de los recursos con los que cuenta el servicio de comidas
escolares.
Las escuelas reciben reembolsos por comida. Los reembolsos por comidas escolares
están establecidos por ley, y, tal como exige la ley, los pagos se ajustan en
forma anual para reflejar las variaciones de los costos de alimentos y laborales
según la serie Alimentación Fuera del Hogar (Food Away From Home) del Índice de
Precios al Consumidor para Todos los Consumidores Urbanos (CPI-U, por sus siglas
en inglés). El CPI-U es una medida de la variación promedio en el tiempo de los
precios de los bienes de consumo —productos y servicios que la gente compra a
diario para vivir— en función de datos sobre los precios de miles de productos
reunidos por la Oficina de Estadísticas Laborales. El CPI-U es el índice
aceptado que emplean varios programas gubernamentales para ajustar el valor de
los pagos que otorgan a fin de reflejar el costo real de bienes y servicios. La
serie Alimentación Fuera del Hogar refleja las variaciones del costo del
servicio comercial de comidas y se arma a partir de datos de los precios de
comidas, lo que incluye costos de alimentos y laborales, reunidos de
restaurantes y demás establecimientos gastronómicos, incluidas las cafeterías de
los lugares de trabajo y las máquinas expendedoras. Los ajustes anuales de la
serie Alimentación Fuera del Hogar del CPI-U se basan en un ciclo de doce meses
que finaliza en mayo del corriente año.
Las escuelas públicas y privadas sin fines de lucro, y las instituciones
residenciales de cuidado de niños que participan en los programas NSLP y SBP
reciben reembolsos del USDA por cada comida servida en las categorías de comidas
gratuitas, a precio reducido y pagas. Las tasas de reembolso o Promedios
Nacionales de Pago (NAPs, por sus siglas en inglés) correspondientes a los
almuerzos se ajustan en forma anual en virtud de las secciones 4 y 11 de la Ley
Nacional de Almuerzos Escolares Richard B. Russell. Las tasas correspondientes a
los desayunos se ajustan en forma anual de acuerdo con la sección 4 de la Ley de
Nutrición Infantil de 1966. La Ley Nacional de Almuerzos Escolares estableció
una tasa mínima de reembolso de 10.5 centavos para todos los almuerzos servidos
a los niños dentro del programa NSLP en 1981. La tasa se ajusta en forma anual
empleando el CPI-U para Alimentación Fuera del Hogar, tal como lo estipula la
ley, y es de 23 centavos para el año escolar 2007-2008. Esta tasa base
constituye el monto total para las comidas pagas y una porción de la tasa de
reembolso para los almuerzos gratuitos y a precio reducido. La sección 11 de la
ley establece un financiamiento adicional (Asistencia Especial) para las comidas
gratuitas y a precio reducido. La tasa para los almuerzos gratuitos del año
escolar 2007-2008 es de $2.47. El NAP por cada almuerzo a precio reducido que se
sirve es de 40 centavos menos que la tasa de reembolso para los almuerzos
gratuitos. Las leyes asimismo estipulan que el ajuste anual de esas tasas, que
se publica en julio, debe redondearse hacia abajo, al decimal más cercano.
Las tasas de reembolso varían en función de la situación económica y la
ubicación de cada escuela. Las escuelas que tienen una mayor proporción de
alumnos de bajos recursos o más del 60 por ciento de alumnos que se consideren
elegibles para recibir comidas gratuitas o a precio reducido reciben mayores
tasas de reembolso por almuerzo. Con respecto al desayuno, las escuelas en las
que el 40 por ciento o más de los alumnos son de bajos recursos reciben una
mayor tasa de reembolso por comida servida. Las escuelas de Alaska y Hawai
reciben una tasa de reembolso más alta debido al mayor costo de vida.
Los NAP para el próximo año escolar, del 1º de julio de 2008 al 30 de junio de
2009, se publicaron en el Registro Federal de Leyes el 7 de julio de 2008. Las
tasas de reembolso para escuelas e instituciones residenciales de cuidado de
niños correspondientes al año escolar 2009 (1º de julio de 2008 al 30 de junio
de 2009) reflejarán un incremento de 4.272 por ciento en el CPI-U de
Alimentación Fuera del Hogar durante el período de 12 meses mayo de 2007-mayo de
2008. La mayoría de las escuelas con una proporción relativamente alta de
alumnos de bajos recursos recibirán $2.59 por cada almuerzo gratuito servido y
$1.68 por cada desayuno gratuito servido en el año escolar 2009, en comparación
con $2.49 por cada almuerzo gratuito y $1.61 por cada desayuno gratuito servido
en el año escolar 2008.
Suponiendo que, en el año escolar 2009, las escuelas servirán una cantidad de
comidas escolares comparable a la del año escolar 2008, se distribuirán unos
$400 millones en reembolsos adicionales. Las proyecciones presupuestarias del
USDA para 2009 reflejan ese incremento en los reembolsos, así como un
crecimiento previsto de la participación en el programa.
Además de los reembolsos en efectivo, las escuelas que participan en el NSLP
reciben un derecho a productos básicos del USDA por cada almuerzo servido. El
valor del derecho a productos básicos que se brindará en el año escolar 2009 es
de 20.75 centavos por comida, lo que representa un incremento del 11 por ciento
en comparación con los 18.75 centavos del año escolar 2008. En un día promedio,
el derecho a productos básicos contribuye aproximadamente entre un 15 y un 20
por ciento de los productos servidos en el almuerzo escolar. El restante 80 a 85
por ciento se compra a mercados comerciales aprovechando la asistencia en
efectivo brindada por el USDA, los fondos provistos por los gobiernos estatales
y locales, los pagos efectuados por los alumnos por los almuerzos pagos y a
precio reducido, lo recaudado por las máquinas expendedoras y por actividades
gastronómicas, y demás fondos percibidos por el servicio de comidas escolares o
provistos a dicho servicio.
Según datos recientes de un estudio del USDA publicado en abril de 2008, con los
años, los reembolsos en efectivo y en productos básicos que otorga el Gobierno
Federal, en conjunto, han acompañado el incremento de los costos en los que
incurre el servicio de comidas escolares para elaborar las comidas. De acuerdo
con el estudio, en promedio, los reembolsos federales son más que suficientes
para cubrir los costos de elaboración de almuerzos en los que incurre el
servicio de comidas escolares. Los ajustes anuales de las tasas de reembolso en
efectivo y productos básicos ayudan a las escuelas a afrontar el incremento de
costos a largo plazo. Sin embargo, los incrementos de costos a corto plazo
pueden constituir un desafío para las escuelas.
Para enfrentar las presiones financieras derivadas del incremento de costos,
cada distrito escolar toma una serie de decisiones que influyen en el costo de
funcionamiento de los programas de comidas escolares. Por ejemplo, las escuelas
pueden optar por examinar las prácticas de compras y demás oportunidades para
maximizar el uso de los recursos disponibles y para mejorar la eficiencia
administrativa de sus operaciones de servicio de comidas.
Las decisiones de los distritos escolares también afectan su capacidad de
equilibrar los costos y los ingresos. Un aspecto que pueden decidir examinar las
escuelas es el monto cobrado por una comida paga. Según los últimos datos
disponibles del Estudio de Costos del Programa de Desayunos y Almuerzos
Escolares - II (School Lunch and Breakfast Cost Study II) del USDA, en promedio,
los reembolsos y los cargos cobrados a los alumnos por comidas pagas, combinados,
equivalen sólo al 82 por ciento del reembolso que reciben las escuelas para
financiar el servicio de una comida gratuita. Lo antedicho sugiere que, en
algunas escuelas, el reembolso federal por comidas servidas a alumnos de bajos
recursos subsidia de manera eficaz las comidas servidas a alumnos de mayores
recursos. Otro aspecto que pueden examinar las escuelas son los montos cobrados
por los alimentos a la carta. Son las escuelas las que establecen esos precios y
pueden ajustarlos según resulte necesario para asegurarse de que los alimentos a
la carta financien un porcentaje adecuado del costo de las operaciones de
servicio de comidas.
El USDA brinda orientación y capacitación a las escuelas para ayudarlas a
afrontar las limitaciones presupuestarias y el incremento de costos sin poner en
riesgo la calidad nutricional de las comidas escolares. Hace poco, el FNS
publicó “Cómo Enfrentar el Desafío del Incremento de los Costos de los Alimentos”
(“Meeting the Challenge of Rising Food Costs”), hoja informativa con sugerencias
prácticas sobre las estrategias que pueden resultar útiles para controlar los
costos. Dicha hoja informativa también contiene vínculos a otros recursos de
administración financiera que pueden servirles a las escuelas.
Asimismo, las escuelas se beneficiarán con el nuevo financiamiento estipulado
por el Proyecto de Ley Agrícola. El Proyecto de Ley Agrícola incrementó el monto
de los fondos para compras de frutas, verduras y frutos secos de $200 millones
en el año fiscal 2007 a $390 millones en el año fiscal 2008, $393 millones en
2009, $399 millones en 2010, $403 millones en 2012 y $406 millones en cada año
subsiguiente. Una porción significativa de las compras adicionales de esos
productos se destinará a las escuelas, y los fondos restantes se emplearán en
otros programas nacionales de asistencia nutricional.
En conclusión, quisiera reiterar el compromiso del USDA para asegurarse de que
ningún habitante de los Estados Unidos pase hambre. Nosotros reconocemos que los
programas de asistencia nutricional, sobre todo el NSLP, resultan fundamentales
para garantizar que nuestros hijos reciban una buena comida sana. Las agencias
locales y estatales cumplen una función vital en lo que respecta a garantizar la
elaboración eficiente y eficaz de comidas escolares nutritivas, la alternativa
más sana, para nuestros hijos. Seguiremos trabajando con nuestros socios
estatales y los distritos escolares locales para buscar maneras creativas de
maximizar sus recursos. Agradezco esta oportunidad de presentarme hoy ante el
Comité y con gusto responderé todas las preguntas que tengan.
Última actualización:
01/25/2012
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