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DEPARTAMENTO DE AGRICULTURA DE LOS ESTADOS UNIDOS
Alimentos, Nutrición y Servicios al Consumidor
Declaración de Kate J. Houston, Subsecretaria Adjunta
Ante el Comité Especial de Adultos Mayores del Senado
5 de marzo de 2008
Buenos días Sr. Presidente y Miembros del Comité. Soy Kate Houston,
Subsecretaria Adjunta de Alimentos, Nutrición y Servicios al Consumidor (FNCS)
del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA). Es un gran placer poder
reunirme con ustedes esta mañana a efectos de tratar el tema de los esfuerzos
federales para proporcionar apoyo nutricional a los ancianos necesitados.
La división Alimentos, Nutrición y Servicios al Consumidor del USDA es
responsable de administrar 15 programas federales de nutrición, que funcionan
como la primera línea de defensa contra el hambre en el país y llegan a uno de
cada cinco estadounidenses cada año. El gobierno de Bush continúa demostrando un
fuerte compromiso con los programas de nutrición. Desde 2001, los fondos para
los programas de nutrición aumentaron más del 75 por ciento a $60.1 mil millones
en el año fiscal 2008 y actualmente representan más de la mitad del presupuesto
anual del USDA.
Deseo destacar el compromiso del gobierno de garantizar que todas las personas
elegibles estén informadas sobre y tengan acceso a los beneficios de
alimentación y nutrición de los programas que administramos. Los servicios de
ayuda a los ancianos constituyen la principal prioridad de la Subsecretaria
Nancy Montanez Johner y tanto ella como yo participamos activamente en muchos
eventos nacionales y regionales dirigidos a ancianos y otros grupos menos
beneficiados y desfavorecidos.
Quisiera describir la amplia variedad de actividades que el USDA realiza a fin
de concientizar sobre y promover la participación en los programas para adultos
mayores estadounidenses con necesidades, y para promocionar hábitos de
alimentación sanos y saludables en este segmento cada vez mayor de nuestra
población. Primero, deseo situar los programas del USDA en un contexto más
amplio como parte de la red federal de seguridad para los ancianos del país.
Como se explica en la declaración del Subsecretario Adjunto, Walker, el gobierno
federal cuenta con una amplia variedad de programas diseñados para brindar
acceso a alimentos nutritivos a ancianos necesitados. Todas las personas mayores
de 60 años son elegibles para recibir asistencia nutricional de alimentación
colectiva y a domicilio suministrada por una de las 655 Agencias regionales de
Asuntos de la Ancianidad, que reciben fondos de la Administración de Asuntos de
la Ancianidad (AoA) del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS). El USDA
trabaja con la AoA a fin de brindar apoyo a estos programas mediante el
suministro de comestibles básicos. El USDA también ofrece comidas a ancianos en
centros de cuidado diurno para adultos a través del Programa de Alimentos para
el Cuidado de Niños y Adultos. Además, las personas de todas las edades tienen
acceso al Programa de Asistencia Alimentaria de Emergencia (TEFAP) en los bancos
de alimentos y otras agencias locales del país.
La mayor parte del apoyo nutricional para ancianos por parte del USDA se ofrece
a través del Programa de Cupones para Alimentos, que presta servicios a más de
dos millones de ancianos de bajos ingresos todos los meses, proporcionando $1.9
mil millones en beneficios alimentarios a los ancianos cada año lo cual aumenta
su poder adquisitivo en cuanto a alimentos que satisfacen sus necesidades y
preferencias individuales. El beneficio promedio mensual para un participante
del programa de cupones para alimentos de más de 60 años que vive solo es de
$74, un monto muy superior al beneficio mínimo mensual de $10 que muchos reciben
normalmente. De hecho, hay aproximadamente tantos ancianos que reciben el
beneficio máximo de cupones para alimentos según el tamaño de su unidad familiar
como ancianos que reciben el beneficio mínimo.
Aparte de los importantes beneficios alimentarios ofrecidos a través de los
principales programas, el USDA trabaja arduamente para promover prácticas que
fomenten la buena salud entre los ancianos. Una vida sana y saludable en la
ancianidad no sólo significa tener una alimentación suficiente, sino que también
requiere optar por los alimentos y estilos de vida correctos para poder
mantenerse sano y activo.
Por ejemplo, hemos desarrollado, y esperamos publicar este año, “Eat Smart, Live
Strong: Nutrition Education for Older Adults” (Coma Inteligentemente, Viva
Saludablemente: Educación Nutricional para Adultos Mayores), una publicación
diseñada para aumentar el consumo de frutas y verduras y la actividad física
entre los ancianos que participan o son elegibles para participar en los
programas de nutrición del FNS. “Eat Smart, Live Strong” utiliza enfoques
progresivos y educativos para promover dos conductas clave: (1) aumentar el
consumo de frutas y verduras a tres tazas y media por día, y (2) hacer al menos
treinta minutos de actividad física la mayoría de los días de la semana.
El FNS también incentiva a los ancianos a que incorporen las frutas y verduras
como parte de su alimentación mediante el Programa Nutricional de Mercados
Granjeros para Ancianos. El programa funciona en treinta y ocho estados, en el
Distrito de Columbia, en seis gobiernos indígenas reconocidos por el gobierno
federal y en Puerto Rico. El programa proporciona cupones a los ancianos para
que compren frutas y verduras en los mercados granjeros locales.
Sr. Presidente, si bien nuestros programas son eficaces en brindar ayuda a las
personas de bajos ingresos para que tengan una alimentación más sana y saludable,
uno de nuestros objetivos más importantes, además de uno de nuestros mayores
desafíos, es que más ancianos elegibles reciban los beneficios que necesitan. En
los últimos años, gracias en parte a las iniciativas de alcance comunitario del
FNS, hemos observado un fuerte aumento en la tasa general de participación en el
programa de cupones para alimentos. Del 2001 al 2005, la tasa de participación
entre las personas elegibles aumentó del 54 al 65 por ciento. No obstante, las
personas elegibles, aquellas que tienen 60 años o más, siguen seriamente
desatendidas. La tasa de participación de ancianos es considerablemente más baja
y ha vuelto más baja aún que la de otros grupos elegibles. En 2005, la tasa de
participación de ancianos fue del 31 por ciento comparada con una tasa del 60
por ciento para adultos no ancianos y del 88 por ciento para niños.
Facilitar el acceso de los ancianos a programas de asistencia nutricional es de
máxima prioridad para la Subsecretaria y para mí. Mediante la utilización de
canales existentes y la colaboración de socios comunitarios confiables para
distribuir información de alcance comunitario, podemos proporcionar asistencia
alimentaria adicional a ancianos aislados y necesitados. El FNS trabaja
exitosamente con estados y organizaciones comunitarias y religiosas para
implementar actividades de alcance comunitario, con aproximadamente 800
actividades en el año fiscal 2007, incluyendo muchas para mejorar los beneficios
de los ancianos.
Por ejemplo, la Subsecretaria Johner y yo tuvimos el privilegio de visitar hace
poco el Centro de Nutrición y Actividades de La Pequeña Habana en Miami,
Florida. El servicio que los dedicados miembros del personal brindan a los
ancianos es digno de elogios y admiración. En el centro, los ancianos bailaron
al ritmo de música en vivo, caminaron en cintas, jugaron dominó, participaron en
ejercicios grupales diseñados para mejorar sus excelentes habilidades motoras y
comieron comidas saludables y culturalmente atractivas en el gran comedor. Los
ancianos disfrutaron de un almuerzo sano y saludable y aquellos que más lo
necesitaban recibieron una comida para llevarse después de que se retiraran del
centro. Nos alegró mucho descubrir que el Centro cuenta con trabajadores
sociales a tiempo completo que se reúnen con los ancianos individualmente y les
ayudan a iniciar el proceso de solicitud para el Programa de Cupones para
Alimentos.
Los ancianos de bajos ingresos a menudo tienen necesidades especiales y
enfrentan desafíos únicos para hacer uso de los beneficios de programas de
nutrición. Además de concentrar nuestros esfuerzos en mejorar el acceso a
nuestros programas de asistencia nutricional, el USDA se concentra en varias
maneras fundamentales de identificar y responder a las necesidades y
perspectivas de los ancianos.
Hace poco, la Subsecretaria Johner presidió una discusión de mesa redonda con
agencias locales, estatales y federales a fin de identificar las mejores medidas
a tomar para mejorar el acceso de los ancianos a los cupones para alimentos en
la zona de Rio Grande Valley, Texas. Los Centros de Cuidado Diurno para Adultos
Mayores han adquirido mayor importancia en el sur de Texas en los últimos años.
Si bien los ancianos reciben almuerzos nutritivos durante la semana, muchos de
ellos no comen durante los fines de semana en que los centros están cerrados.
Una encuesta reveló que la mayoría de los ancianos estaban mal informados con
respecto a la cantidad de beneficios disponibles y al proceso de solicitud. Esta
discusión de mesa redonda nos permitió comprender mejor la necesidad de
brindarles información a los ancianos de esta zona para ayudarlos a presentar la
solicitud para el Programa de Cupones para Alimentos.
También hemos averiguado que muchos ancianos se muestran reacios a participar en
el Programa de Cupones para Alimentos porque quizás asocien los cupones para
alimentos con “asistencia social” o se resisten a recibir ayuda del gobierno.
Además, es posible que los ancianos no comprendan que tienen derecho a
participar en el programa y que les preocupe que al aceptar cupones para
alimentos están quitándoles beneficios a niños y familias. El estigma asociado
con los cupones para alimentos en el pasado puede explicar, en parte, por qué
nuestros programas de comestibles básicos más diferenciados han tenido muchos
seguidores entre los ancianos a pesar de los artículos alimenticios limitados e
“iguales para todos”. Tengo el agrado de informar que con la eliminación de los
cupones de papel, las tarjetas de débito de cupones para alimentos han permitido
que los ancianos y otros destinatarios, usen sus beneficios en privado y a su
criterio para hacer compras en los supermercados.
Con respecto a las necesidades especiales de los ancianos confinados al hogar o
aislados, el reglamento y la política del Programa de Cupones para Alimento
ofrecen una amplia variedad de opciones para satisfacer sus necesidades. Las
organizaciones comunitarias pueden ayudarlos informalmente con el proceso de
solicitud, obteniendo las solicitudes, ayudándoles a llenarlas, ayudándoles a
reunir los documentos de verificación y enviando o entregando la solicitud a la
agencia estatal. Alternativamente, las personas confinadas al hogar pueden
designar formalmente a otra persona en carácter de representante autorizado para
actuar en su nombre. Toda persona que presente alguna dificultad para asistir a
la oficina para una entrevista en persona tiene derecho a tener una entrevista
telefónica o a domicilio. Una persona confinada a su hogar también puede
designar a un representante autorizado para que haga compras en su nombre con
cupones para alimentos; en este caso, se emite otra tarjeta para el
representante autorizado, a veces llamado titular de la extensión de la tarjeta,
para que la use en nombre de su cliente.
Durante los últimos años, FNCS ha financiado diversos proyectos piloto,
subvenciones para participación y subvenciones para iniciativas de alcance
comunitario a fin de promover la participación en el programa de cupones para
alimentos entre los ancianos. Nuestros esfuerzos han sido exitosos ya que
ofrecen información y concientizan acerca de la elegibilidad para participar en
el programa, analizan simplificaciones en el programa para facilitar el proceso
de solicitud y analizan cambios en la naturaleza del beneficio para hacer que el
programa resulte más atractivo para los clientes ancianos.
Además, durante los últimos años, el Departamento ha aumentado el número de
estados con Proyectos de Solicitudes Combinadas (CAP). Estos proyectos
simplifican el proceso de solicitud para ancianos y personas discapacitadas que
reciben el Ingreso de Seguridad Suplementario (SSI). Mediante la utilización de
información sobre ingresos del programa SSI, se emplean solicitudes sencillas
para el Programa de Cupones para Alimentos, que requieren un mínimo de
información, para suministrarles beneficios estandarizados a estas personas.
Hasta la fecha, los siguientes estados han puesto en práctica el sistema de CAP:
Florida, Luisiana, Massachusetts, Misisipi, Nueva York, Carolina del Norte,
Pensilvania, Carolina del Sur, Texas, Virginia, Kentucky y Washington. Nueva
Jersey, Wisconsin, Arizona y Dakota del Sur han sido aprobados para aplicar los
proyectos y planean implementarlos pronto. El FNS está trabajando con Virginia
Occidental para obtener la aprobación de su propuesta de CAP. Se espera que
cinco estados más presenten planes de CAP: Michigan, Idaho, Maryland, Nuevo
México, Rhode Island y Utah. En conjunto, estos proyectos han agregado decenas
de miles de nuevos participantes al Programa de Cupones para Alimentos.
El USDA emplea prácticas eficaces y ejemplos positivos para generar ideas,
creatividad y entusiasmo para las iniciativas de alcance comunitario de los
cupones para alimentos y evitar “reinventar la rueda”. Sr. Presidente, he traído
unos folletos para describir algunas de las prácticas prometedoras que hemos
recopilado en todo el país. La página web del programa de cupones para alimentos
del FNS proporciona conexiones a las ideas de alcance comunitario y otros
materiales y recursos importantes, incluyendo aquellos que se centran en los
ancianos.
Además, eL FNS realiza actividades de alcance comunitario dirigidas a ancianos a
nivel nacional y respalda actividades similares a nivel regional, estatal y
local. La agencia emplea anuncios radiales para hacer conocer los beneficios
nutricionales de los cupones para alimentos y ayudar a acabar con los mitos. Las
publicidades incluyen anuncios dirigidos directamente a personas mayores y se
emiten en las estaciones con gran audiencia de ancianos. Nuestras iniciativas
nacionales de alcance comunitario incluyen la herramienta de preselección
“Primer Paso”, una galería de fotos sin copyright, materiales educativos en
aproximadamente 3 docenas de idiomas, afiches, volantes y folletos, anuncios de
interés público en radio y televisión, además de kits de herramientas con guías
detalladas sobre estrategias de alcance comunitario y desarrollo de asociaciones.
El FNS proporciona capacitación y asistencia técnica a las agencias estatales y
promueve la inclusión de estrategias dirigidas a ancianos en los planes
estatales de alcance comunitario.
CONCLUSIÓN
Sr. Presidente, a medida que envejecemos, nuestras necesidades y nuestras
situaciones financieras cambian. Vivir de un ingreso fijo nunca es fácil,
especialmente cuando uno se enfrenta a una movilidad limitada, restricciones
alimenticias, afecciones médicas crónicas u otros desafíos que es posible que
las personas más jóvenes no experimenten. Muchos de los ancianos de nuestro país
pueden estar separados de sus familias o viviendo en vecindarios peligrosos y
podrían tener dificultades para ir al supermercado. Es posible que algunos no
hablen inglés o no entiendan cómo y dónde buscar ayuda. Sabemos que a pesar de
estos desafíos, los ancianos de nuestro país quieren cuidarse, mantenerse
independientes y conservar una buena salud en la vejez.
En el USDA, sabemos que nuestros programas de nutrición pueden contribuir a la
salud y al bienestar de una persona. Estamos comprometidos a ayudar a todos los
estadounidenses de bajos ingresos, desde mamás embarazadas y bebés hasta
ancianos, ya que sabemos que una buena nutrición es sumamente importante a largo
plazo.
Sr. Presidente, le agradezco el trabajo que este Comité está realizando para
enfocar la atención de nuestro país hacia los temas críticos que nuestros
ancianos enfrentan. El comprensivo personal del USDA reafirma nuestro compromiso
con la búsqueda de nuevas maneras de trabajar con el Congreso, los estados,
nuestras comunidades y nuestros socios defensores para poder llegar a los
ancianos.
Sr. Presidente, le agradezco una vez más por brindarme la oportunidad de
compartir con ustedes el trabajo que realiza el USDA. Con mucho gusto responderé
sus preguntas y las de los Miembros del Comité.
Última actualización:
03/27/2008
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